Señoras y señores
Federico Garcia Lorca eligió los títeres de cachiporra para crear esta tragicomedia, Don Cristobal y Doña Rosita, Absenta Teatro captura los personajes centrales y los funciona con los de El Retablillo de Don Cristobal, síntesis que el poeta escribiría años después.
En esta adaptación el Director es reemplazado por una Directora e instiga al Poeta,para que Don Cristobal, asuma el rol del villano asuma y disfrazándose de medico, robe y mate al enfermo para así casarse con Doña Rosita, quien sera vendida por su madre, teniendo que renunciar al amor que siente por su novio Cocoloche, con el cual pensaba casarse.
De pronto interrumpe en la escena Currito, un antiguo novio que regresa para recuperar a Rosita.
La joven no puede negarse al matrimonio, pero sucumbe ante sus amantes y termina embarazada con 5 niños en su vientre. Cristobal al descubrir el la traición da muerte a los amantes y a la madre de Rosita,
Sumando mas victimas a su porra.Los enredos y asesinatos están a la orden del día.
La voz presente del poeta, la rebeldía ante la oprecion del débil y el efectocatartico de la cachiporra hacen de esta farsa de guiñol una pieza tan actual como hace 90 años.
Festival del Centro Cultural Britanico (Peru-Lima)
Funcion por el Garrahan (Tapitas)
Estreno en el Teatro Celcit
Los títeres de cachiporra
No es un mal ejercicio para
los adultos ir a ver títeres. Títeres que les están destinados, que rechazan al
niño (incluso al que fuimos) por temáticas inadecuadas, por violentos, por
“demasiado” incisivos. La obra de Federico García Lorca tiene a los títeres
como protagonistas porque los títeres permiten decir de otro modo que los
actores. Lo que se cuenta es bastante siniestro: simular una profesión para
matar y quedarse con el dinero ajeno, vender una hija, ser una mujer comprada,
en fin. Y sin embargo, no es cierto que los títeres son pura “distancia”. El
títere puede ser un elemento de fuerte crítica. Quienes buscan propuestas en
relación con el género no deberían perderse propuestas como ésta porque el
nivel de denuncia que articulan es de otro orden. Son puestos en escena la
directora y el poeta, es decir, no están ocultos en el revés de la trama. Pero
cuando los títeres ocupan el primer plano olvidamos fácilmente a los
personajes/ manipuladores, aun cuando hayamos acabado de verlos. El nivel de
pregnancia del títere es potente, y como si fuera un concentrado permite,
incluso, adquirir sus características reforzadas, con trazos sintéticos,
económicos. Una práctica popular y que data de muchos años, que vale la pena
revalorizar y poner en primer plano. Gustavo Garavito y Natividad Martone se
arriesgaron a hacerlo porque poner títeres en Buenos Aires para adultos es un
riesgo muy grande, que pocos están dispuestos a correr.
http://www.alternativateatral.com/obra27177-los-titeres-de-cachiporra
Publicado 3 weeks ago por Mónica Berman















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